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Porfirio López

Un avance del Sistema Nacional Anticorrupción

El Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) ya tiene secretario técnico. La toma de protesta del funcionario llega justo cuando en el país se celebrarán elecciones en cuatro entidades federativas donde las acusaciones de corrupción son cuestión cotidiana y no hay investigación seria en torno a ello, donde la Auditoría Superior de la Federación ha encontrado millonarios desvíos de recursos y donde la corrupción es la marca de quienes han gobernado y de quienes gobiernan tanto la entidad como los municipios.

Si el SNA va tomando forma en los próximos años, lo que tendremos en el corto plazo será una retahíla de gobernadores, delegados federales, diputados federales, locales, presidentes municipales, tesoreros, contralores y  secretarios de dependencias estatales enfrentando  serias acusaciones penales por desvío de recursos, malversación de fondos públicos y creación de empresas fantasmas.

Un mal que se ha hecho evidente en prácticamente todas las entidades federativas en los últimos años ya sea que el gobernador, el legislador, el presidente municipal o el funcionario en cuestión desempeñen  funciones o acaben de terminar su labor en un gobierno estatal o local.

El nombramiento de Ricardo Salgado Perrilliat abogado de profesión para los próximos cinco años representa un avance y una esperanza en el combate a la corrupción pública del país, si en realidad se propone su combate como lo ha venido presumiendo el gobierno federal y si el resto de las instancias involucradas toman con seriedad el andamiaje que pondrá en marcha el sistema en la próxima década.

¿Por qué se debe ver de esa manera? Por cuatro poderosas razones: en primer lugar porque  aún no se ha podido nombrar al fiscal general del SNA, en segundo sitio porque la corrupción pública ha alcanzado todos los niveles gubernamentales, en tercer lugar porque buscar funcionarios públicos para encabezar el SNA ha sido una labor de encontrar una alfiler en un pajar y en cuarto sitio porque los Sistemas Locales Anticorrupción en trece entidades federativas no tienen propuestas de ley a casi un mes de que se cumpla el plazo para su presentación.

Ricardo Salgado será el encargado de dar estructura al nuevo SNA,  dotarle de un reglamento interno o en su caso armar los estatutos de gobierno del sistema, en sus manos recaerá la manera en que va a funcionar el SNA, además de tener la encomienda de preparar informes, indicadores y ajustarlos al marco de transparencia y rendición de cuentas.

Una labor que se antoja difícil y compleja para el recién nombrado secretario técnico, sobre quien pesa una hoja curricular extensa en su paso por la administración pública durante dos décadas. Ricardo Salgado ha estado en diversos puestos como la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer), el Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) y la Unidad de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Educación Pública.

En ese sentido Salgado Perrilliat no es un improvisado, por su carrera administrativa se puede decir que ha acumulado experiencia y conoce los entretelones del poder público, el problema podría venir cuando se nombre en los próximos meses al fiscal general del SNA y el resto del andamiaje administrativo que pondrá en funcionamiento la instrumentación del sistema.

Otro problema que tendrá el SNA es visualizar lo que pasa en las entidades federativas al momento de instrumentar y operar los denominados Sistemas Locales Anticorrupción, las cuales serán un termómetro para los estados y el ansia de poder o feudos que han acumulado y construido gobernadores de diversa manufactura política.

Recientemente  tanto el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) como Transparencia Mexicana (TM)  han dado a conocer el estado actual de los Sistemas Locales Anticorrupción y encontraron que existen trece gobiernos estatales que no han hecho nada, ni siquiera su Poder Legislativo tienen la propuesta de ley para iniciar a discutir como edificarán su sistema.

Actualmente de acuerdo con el estudio de IMCO y TM, los gobiernos de   Baja California,  Campeche, Ciudad de México, Chihuahua, Colima, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Quintana Roo, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala y Veracruz no han mostrado interés en iniciar la discusión en torno a la creación de su respectivo órgano anticorrupción, a pesar de que en varios de ellos los actuales gobernadores lo presentaron como propuesta de campaña.

En el corto plazo, si Ricardo Salgado realiza un buen trabajo como secretario técnico podremos tener un ejemplar SNA que puede tener un gran  impacto a nivel federal dados los últimos escándalos de corrupción que involucraron por primera vez a un presidente de la República y diversos secretarios de Estado.

Si se instrumenta bajo indicadores, con recurso humano ejemplar, con recursos financieros  y resultados en el corto plazo, el SNA  podrá bajo investigaciones serias sancionar penalmente la voracidad y rapacidad de funcionarios federales que reciben el nombre de delegados  y en paralelo podrá limitar la acción criminal de diversos gobernadores que tienen maniatados a sus respectivos congresos locales bajo esquemas de extorsión o intercambio de favores políticos que involucran millones de pesos bajo el formato de cabildeos, licitaciones o adjudicaciones directas.

 

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