Porfirio López

La distracción se mantiene, la pobreza aumenta

Transformación la distracción gubernamental se mantiene y la pobreza va en aumento. Así se puede constatar a partir de las constantes bravatas lanzadas en las conferencias mañaneras del presidente de la República y luego de la aparición de las mediciones efectuadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Son dos escenarios que enfrentamos por un lado el presidente de la República sigue en lo suyo, desafiar a sus adversarios, realizar sus giras de trabajo para inaugurar obras públicas como el aeropuerto Felipe Ángeles, presumir la adquisición de vacunas, denostar el trabajo de investigación periodística, presentar su iniciativa de reforma del sector eléctrico, lanzar culpas al pasado reciente y defender a capa y espada a sus amigos impresentables como Félix Salgado Macedonio o Manuel Bartlett Diaz.

En contraparte, la realidad social es evidenciada por dos documentos oficiales, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) y el Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social de Coneval, en ambos se destaca el avance de la pobreza, el aumento de la informalidad y la tasa alta de desempleo. Escenarios pesimistas para el año que ya corre y para lo que queda de sexenio.

En el caso de la ENOE se destaca una disminución de -1.7 millones de personas en la Población Económicamente Activa (PEA), al pasar de 57.6 millones a 55.9 millones, los ocupados en actividades terciarias disminuyeron -1.7 millones, el impacto mayor se dio en restaurantes y servicios de alojamiento con una reducción de -769 mil y los servicios diversos con -489 mil ocupados menos.

La ocupación en micronegocios disminuyo en 914 mil, 474 mil menos específicamente en aquellos con establecimiento, a pesar de los anuncios gubernamentales vespertinos donde desde la Secretaría de Economía se hablaba de un fondeo para los negocios pequeños. En la misma sintonía, la población subocupada -la que tuvo que buscar un empleo adicional para llevar recursos a su hogar- aumentó en 3.8 millones, al pasar de 4.3 a 8.1 millones.

En resumen, la estadística de la ENOE refleja un aumento de la informalidad en zonas urbanas y metropolitanas, perdida de empleos de tiempo completo, afectaciones severas en el sector turístico, disminución de micronegocios, aumento de la desocupación y la subocupación. Algo que ya se veía venir luego de la insistente narrativa del gobierno federal cuando inició la pandemia de Covid-19 y de las escasas previsiones que tomó la denominada Cuarta Transformación.

En el otro informe de Coneval la situación es similar, de acuerdo con los datos de la Evaluación de la Política de Desarrollo Social existe una estimación de entre 8.9 y 9.8 millones de mexicanos con ingreso inferior a la línea de pobreza por ingresos derivada de la crisis del Covid-19. El escenario de Coneval calcula 70.9 millones de pobres por ingreso, el 56.7 por ciento de la población nacional. Dichas estimaciones y cálculos hacen pedazos los anuncios optimistas del presidente de la República Andrés Manuel López Obrador sobre el rumbo de la economía nacional.

En la realidad no vamos ni bien, ni requetebién, ni nos cayo la pandemia como anillo al dedo, sino todo lo contrario, la pandemia está evidenciando el mal manejo de la economía, las malas decisiones gubernamentales, los caprichos del presidente de la República y la ausencia de un plan integral para el manejo de la crisis del Covid-19.

En el marco de la pobreza extrema el Coneval estima un aumento entre 6.1 y 10.7 millones de personas con un ingreso inferior a la línea de pobreza extrema por ingresos, hasta un total de 31.7 millones de mexicanos, el 25.3 por ciento de la población mexicana. A ello hay que sumarle la contracción de la economía nacional de 8.3 durante el año pasado.

Los datos del informe de Coneval nos colocan como el cuarto país que aumenta su porcentaje de personas en línea de pobreza y somos el quinto lugar de los países latinoamericanos que más aumenta el indicador de pobreza extrema. Ello quiere decir que en lugar de avance existe retroceso dado que México había reducido a 41.9 por ciento la proporción de mexicanos en situación de pobreza multidimensional en el año 2018 y hoy prácticamente ese avance no se sostuvo, aumentó a lo largo de todo el año 2020.

Los escenarios previstos hace un año cuando la pandemia recién llegaba al país se han cumplido. México no ha tomado las decisiones correctas, el gobierno federal ha desdeñado la ciencia, la tecnología y la inversión en salud pública, el presidente de la República se ha dedicado a defender su proyecto de nación bautizado como Cuarta Transformación, los resultados de ese proyecto aún no se materializan, la deserción escolar, el desempleo, la informalidad, la criminalidad, los feminicidios, la corrupción y demás problemas estructurales heredados y que se prometieron combatir se mantienen con tasas altas. Estamos ante el peor desastre económico y el presidente López Obrador insiste en la distracción y el show matutino.

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