Regionvalles

Editorial

LA EDITORIAL RV

Enrique Galindo Ceballos será senador de la República por el PRI, al quedar en el lugar siete de la lista de pluris

El exdirector general de la Policía Federal en el país y ex secretario de Seguridad Pública del Estado, Enrique Galindo Ceballos fue colocado en el número siete de la lista de candidatos plurinominales al Senado de la República este sábado, haciéndole justicia a uno de los pocos políticos que tienen una trayectoria real en el servicio público y en la militancia real dentro del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Esta designación, en ese puesto, lo coloca sin problemas, para ser un próximo senador de la República, para los siguientes seis años y un referente de trabajo real con especialización en la seguridad pública y el servicio ciudadano, ramas en las que se ha destacado siempre.

Por lo visto, el PRI tuvo que reivindicarse con este hombre que, consciente de las jugadas políticas, aguantó sin decir nada, cuando no fue nombrado dentro de la fórmula para competir por el Senado de la República en el esquema de mayoría, hace unas semanas, pero desde esa pequeña derrota personal, demostró que es un hombre cabal que no gusta de los escándalos y que está alejado del protagonismo, de la cámara fácil y de la pelea interna.

Al contrario, cuando salió a decir que, aunque no se le había favorecido, de cualquier manera no se retiraría de las filas priistas, ganó más adeptos que los que tenía antes y fue cosa de admiración la actitud estoica que lo caracterizo y que seguramente le valió estar cerca, muy cerca del primer lugar en la lista de los pluris, para la contienda de este año, asegurándose la curul en la Cámara Alta, dado que, al margen de los resultados que pudiera obtener su partido, en la séptima posición es un hecho que entrará al Senado, donde merece estar.

 

Rafael Pérez, alcalde de Tamuín, pedirá licencia para contender por la candidatura a la diputación del Distrito 13

Con todo y que se encontró con uno de los municipios con más problemas financieros, por las administraciones pasadas, que no hicieron sino malgastar recursos y obviar los compromisos políticos y laborales, Rafael Pérez Vargas ha sido un presidente municipal a la altura de sus circunstancias y ha obtenido una buena opinión del municipio de Tamuín, a donde ha dedicado esfuerzo, trabajo y la obra que se ha registrado durante este trienio.

Ahora tocó el turno de busca la diputación local del Distrito 13, que tiene su cabecera en Tamuín, a donde se dirigirá en breve y por la cual competirá con su partido, el PRI, dado que se ha especializado en las leyes internas del municipio y ha sorteado dificultades que sus antecesores solamente dejaron pasar o que de plano no atendieron.
Pérez Vargas ha sido un alcalde de transición que vino a dejar orden en Tamuín, cuando se le había tratado al municipio con la punta del pie. Es el que comenzó otra era de compromiso político y social y que tendrá que ser seguido por el alcalde que regrese.

La postura política de Pérez Vargas es la de conocer a fondo la administración de uno de los municipios más complejos y ahora piensa en coadyuvar desde el Congreso para que se modifiquen esquemas de la Hacienda pública y de la administración, luego de conocer el legado que le dejaron y al cual se enfrentó sin titubear, no como otros munícipes, que mejor dejan de lado las responsabilidades, sin atender a los ciudadanos, por el simple hecho de que no pudieron enfrentar el reto de ser alcalde de un lugar al que no se ha administrado bien.

El actual alcalde tiene el tesón, el carácter y los arrestos para darle un impulso a toda una zona de municipios que se encuentra más o menos en la misma situación en la que se encuentra Tamuín, al que mejoró y ayudó, cuanto pudo.

 

El basurero a cielo abierto de Valles ya está más que rebasado en su capacidad, desde hace mucho tiempo, porque ya se ven los montones de basura desbordándose a lo largo de la línea de contención de tierra que colocaron sobre las toneladas de desechos hace cinco años, cuando se proyectó tapar el problema sin resolverlo en la administración de Juan José Ortiz, con miles de toneladas de tierra que sólo cubrieron las montañas de inmundicia, poniéndoles respiradores para que no hubiera contención de gases en la parte baja.

Ese proyecto de saneamiento que hizo Ortiz Azuara costó 8 millones de pesos, dinero que bien pudo haberse aprovechado para que la segunda etapa del relleno sanitario se completara y que su edificación no estuviera tan atropellada, como se encuentra, ya que el proyecto no es una cosa de hace uno o dos trienios, sino que era un asunto de 1994, cuando se estableció la idea de que se haría un confinamiento tecnificado en el ejido Chantol, en el norte de la ciudad.

El municipio fue multado en la primera administración de Jorge Terán y en la segunda por poco y se establece otra sanción, porque no se ha podido acabar con esta obra que se quedó en manos del Gobierno del Estado y de la Secretaría de la Gestión Ambiental (Segam), desde el trienio de Socorro Herrera Orta, cuando se descubrió que los 30 millones de pesos, que era el coste original del relleno se iba a adjudicar a un amigo de esa administración, en lugar de ponerse en un esquema de licitación pública, en el que concursaran los más capacitados para hacer este tipo de obra.

El asunto es que el relleno sigue a medias y el basurero ya no aguantó los tapones de Juan José Ortiz, porque la basura ya no cabe en las 10 hectáreas de basura que se han estado acumulando desde hace 24 años seguidos. Ahora no sólo no se termina una obra, sino que el tiradero ya no tolera más cochinada tirada por los camiones recolectores, que le llevan más de 170 mil kilos diarios.


La basura está desbordada en el confinamiento a cielo abierto y el relleno
no puede comenzar a funcionar

 

Raúl González Vega, director del INDEPI, hombre alejado de la burocracia y cercano a los indígenas

Raúl González Vega, director del Instituto de Desarrollo Humano y Social de los Pueblos y Comunidades Indígenas del Estado de San Luis Potosí ha demostrado tener una sensibilidad especial dentro de este organismo, en el que se ha dado apoyo, obra y acciones a uno de los sectores más vulnerables de la Huasteca y de la entidad.

Sabedor de las carencias y necesidades de los indígenas, González Vega ha conseguido que muchas subvenciones, apoyos y obras sean reales en este periodo gubernamental, cuando antes sólo se usaba el cargo como membrete. Este conocimiento del mundo indígena lo adquirió cuando fue alcalde de Coxcatlán, uno de los municipios que tiene mayoría étnica y en donde hizo un trabajo eficiente y discreto.

Este tipo de funcionarios, que de verdad conocen el entorno en el que se mueven y la naturaleza de las carencias de los indígenas, son los que deben estar en todos los equipos de trabajo, porque no conocen el escritorio de su despacho, sino que son personas de acción que le dan otro concepto al funcionario público que tiene que ver con compromiso y don de servicio.

Commentarios

comentarios

To Top
Abrir Chat
1
Close chat
Hola gracias por visitarnos.

Empezar