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Reportaje

Los Gigantes (Triqui) de la Montaña

Los Gigantes Descalzos de la Montaña” tienen a su disposición 25 entrenadores, un equipo de nutriólogos, psicólogos, profesores particulares de español, inglés y francés. Dentro de su formación académica, los niños reciben enseñanza en relaciones públicas y trato con la Prensa. En las giras que realizan, son acompañados prácticamente las 24 horas por escoltas que los trasladan en vehículos blindados.

Niños entre los siete y 10 años de edad, jugaban basquetbol descalzos en cualquiera de las numerosas canchas de baloncesto que hay en Santa María del Tule, Oaxaca, aunque en realidad son mayormente utilizadas como helipuertos, donde el Ejército aterriza sus aeronaves para llevar alimento a una de las zonas más pobres del País, sobre todo en época de contingencias.

En la sierra Triqui mixteca, al noroeste de Oaxaca, se hablan al menos, nueve lenguas indígenas con sus variantes, y no siempre se utiliza el español. 

Hace casi cinco años, niños indígenas triquis sorprendieron al mundo con su habilidad en el basquetbol; pero además, jugaban descalzos.

Aquel grupo de niños que evidenciaban estaturas mucho más bajas que el resto de los jugadores, los llamaron “los ratoncitos descalzos”.

El inicio

Sergio Ramírez Zúñiga, llegó en 2006 a Oaxaca como jugador de primera fuerza de la Liga Mexicana de Basquetbol. Lo conmovió la pobreza y marginación de aquel pueblo mixteco, y se propuso regresar con un proyecto que mejorara sus condiciones de vida.

No tardó mucho para darse cuenta que, a lo que le había apostado era la mejor manera de procurar aquel desarrollo. Los vio jugar, descalzos, sin técnicas ni entrenamientos, “era increíble la forma de moverse, la habilidad, su ligereza…”, recordó.

“Cambio de actitud en comunidades rurales”, llamó al proyecto que elaboró para poder dar un impulso al deporte, reorientar las capacidades físicas de los niños y jóvenes; pero además, crear una nueva forma de vida, enfocada al desarrollo y preparación profesional de las nuevas generaciones, para terminar con la “tradición” de tener que desprenderse de sus familias  una vez alcanzaban la adolescencia, para aventurarse (en su mayoría siendo analfabetas) en busca “del sueño americano”.

Así que creó un plan de educación integral, utilizando como recompensa el deporte, lo que aplicó tres años después de aquella primer visita a la sierra mixteca.

Los requisitos actualmente para poder ser integrante de la Academia Indígena Mexicana, es tener un promedio escolar de 8.5, hablar su lengua natal, el español, aprender el inglés y francés hasta dominarlo en más del 80 ciento; ayudar en las labores de la casa, entrenar y tener disponibilidad (permisos de padres de familia) para viajar a otros estados o países.

Debido a que la comunidad triqui se rige por usos y costumbres, Sergio se vio obligado a echar mano de todo recurso para convencer del proyecto no sólo a los padres de familia, sino a las mismas autoridades, quienes conforman grupos, cada uno independiente, y que se convirtieron en filtros que tenía que pasar, pues finalmente “el problema” es que les estaría quitando fuerza laboral en el campo.

Niños Triqui se dan a conocer al mundo

En 2013 llamaron la atención del mundo, cuando asistieron al Torneo Internacional YBOA, que se celebró en Orlando, Florida, y donde participaron descalzos.

En la mayoría de las comunidades indígenas de Oaxaca, las familias son numerosas, lo que hace más difícil poder cubrir las diferentes necesidades. Es común que los niños anden descalzos.

Ese mismo año, fueron invitados al 4º Festival Internacional de Minibasquetbol, en Argentina; en esta ocasión, el equipo Triqui fue víctima de burlas tanto de la Prensa local, como de las mismas instituciones organizadoras. En respuesta, los pequeños mixtecas ganaron las seis justas a las que se enfrentaron durante el torneo, y que los coronó como campeones invictos.

Surgen “Los Gigantes Descalzos de la Montaña”

A partir de entonces el sobrenombre les cambió, y fueron reconocidos como “Los Gigantes Descalzos de la Montaña”.

Tras varios juegos con contrincantes de otros países, donde resultaban victoriosos, la Federación Internacional de Baloncesto, estipuló que los equipos que participaran en justas oficiales, tenían que utilizar calzado. Así que, para los pequeños basquetbolistas, utilizar los tenis era bastante incómodo, porque incluso les provocaba ampollas y callos. A su entrenador le costó casi cuatro años para que sus alumnos se adaptaran al calzado.

La Fortaleza

Las instalaciones de la Policía Federal, ubicadas en Iztapalapa, Ciudad de México es sin duda, una fortaleza intimidante; una infraestructura estratégica que sirve como base para un modelo que permite tomar acciones de prevención y despliegue policial rápido y eficiente.

Policías fuertemente armados, resguardan la entrada del Centro de Mando de las Fuerzas Federales, donde también hay unas instalaciones deportivas impecables. Un campo de fútbol, pista para atletismo, gimnasio equipado, y por supuesto, una cancha de básquetbol en perfectas condiciones. Aquí, entrenan los más de dos mil 500 niños y adolescentes que integran la Academia Indígena Mexican, (que fundó Ramírez Zúñiga, con apenas 500 alumnos ) en espera de alcanzar la edad y grado de estudio para ingresar a la preparatoria en Estados Unidos, con una beca de la

National Basketball Association (NBA), para luego estudiar un doctorado en Europa, y finalmente regresar como verdaderos profesionistas a su comunidad.

El Apadrinamiento

En 2014 el entonces comisionado general de la Policía Federal, Enrique Galindo Ceballos, los invitó a entrenar en este espacio, tras la atención que le robaron a través de los medios de comunicación.

Un día el excomisionado retó al equipo Triqui para que  enfrentara a la selección de la Policía Federal. El resultado fue vergonzoso para el equipo de oficiales.

Como reconocimiento, Galindo Ceballos, ordenó meses después, trabajos de remozamiento en escuelas primarias y secundarias de Oaxaca, iniciando con la primaria “Vicente Guerrero”, ubicada en el municipio de Santa María del Tule, donde estudiaba la mayoría de los chicos.

La Comisión Nacional del Deporte (Conade) otorga todas las facilidades, recursos y apoyo a los atletas de alto rendimiento; pero este beneficio no incluye categoría infantil.

Enrique Galindo, los apadrinó y les ofreció entonces, las instalaciones del Centro de Mando de las Fuerzas Federales, donde entrenan de lunes a domingo, de 9:00 a 11:00 de la mañana; toman posteriormente clases particulares, y por la tarde juegan futbol para mejorar su condición física.

Hoy “Los Gigantes Descalzos de la Montaña” tienen a su disposición 25 entrenadores, un equipo de nutriólogos, psicólogos, profesores particulares de español, inglés y francés. Dentro de su formación académica, los niños reciben enseñanza en relaciones públicas y trato con la Prensa. En las giras que realizan, son acompañados prácticamente las 24 horas por escoltas que los trasladan en vehículos blindados. Reciben  patrocinios por diversas organizaciones, empresas y algunos gobiernos.

 Julio de 2016

Ocho niños Triqui levantan la Copa Mundial de Barcelona, después de vencer 39-18 a su rival “Gravelins”, de Francia, que los convierte por segunda ocasión en Subcampeones.

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