Regionvalles

México y el Mundo

Presos son llevados a trabajar a Coca-Cola gratis y sin seguro, revela una investigación en EU

El programa Southern Oklahoma Addiction Recovery, es señalado de fraude y explotación por reguladores del estado pues obliga a sus participantes a trabajar en varias fábricas, entre estas una de Coca-Cola, sin recibir sueldo y sin prestaciones ni seguro laboral.

El juez retirado de Oklahoma Thomas Landrith es considerado un paladín de la reforma judicial.

Puso en marcha el primer juzgado rural para casos de drogas y recibió muchos elogios por disponer tratamientos para los imputados en lugar de encarcelarlos.

Pero también se vio involucrado en un aspecto más siniestro de la reforma: Inició un programa de rehabilitación propio en el que los imputados deben trabajar a tiempo completo, sin cobrar, para una embotelladora de Coca Cola y otras empresas, si quieren evitar ir a la cárcel. Se les exige que digan que no tienen empleo y entregar sus cupones alimenticios al programa, lo que según los reguladores del estado es un fraude. Algunos imputados incluso arreglaron el jardín de Landrith sin cobrar.

“Fue la peor experiencia de mi vida”, declaró Cody Evans, una ex participante en el programa de rehabilitación Southern Oklahoma Addiction Recovery, conocida por sus siglas en inglés, SOAR. “Prefiero ir preso”.

Este es el último hallazgo de una investigación que lleva a cabo Reveal de programas de rehabilitación de todos el país que son poco más que lucrativas iniciativas que ofrecen mano de obra a empresas privadas.

Coca-Cola prohíbe el trabajo forzado en sus embotelladoras independientes. En respuesta al informe de Reveal, la embotelladora Ada Coca-Cola Bottling Co. dijo que dejaría de participar en el programa.

“Tomamos muy en serio las inquietudes que se han planteado” en torno al programa, manifestó la compañía en un comunicado. “Participamos en el programa SOAR por el bien que hemos visto le puede hacer a la gente en nuestra comunidad y esperamos poder colaborar con SOAR para revisar las condiciones del programa”.

La participación de uno de los jueces más renombrados de Oklahoma refleja el alcance de este tipo de modelos de rehabilitación, que involucran a corporaciones grandes, políticos poderosos e incluso personal del sistema judicial encargado de hacer cumplir las leyes. Y saca a la luz una serie de cuestiones éticas y legales que pueden surgir en el proceso, a veces en programas que comenzaron con las mejores intenciones.

Muchas personas colocadas en SOAR no han sido halladas culpables de nada todavía, lo que implica que sus trabajos forzados podrían violar la 13ra enmienda de la constitución, que prohíbe la esclavitud y la servidumbre involuntaria, según expertos legales.

Las normas éticas del estado indican que un juez no debe ser agente de una organización que puede terminar en su juzgado. Landrith integra la junta de SOAR, sin cobrar, y ha enviado al menos nueve personas a ese programa desde el 2010, según documentos oficiales.

Landrith se jubiló en el 2014, pero sigue colaborando como voluntario en un tribunal de casos de drogas en el condado de Pontotoc. Dijo que no considera una violación de las normas el enviar individuos al programa de rehabilitación.

Lanzó el SOAR en el 2008, inspirado en un programa parecido fundado por un vendedor de metanfetaminas que una vez pasó por su juzgado. No le cuestan nada al imputado y al contribuyente, en momentos en que escasean los programas con tratamientos baratos. Lo único que tienen que hacer los imputados es trabajar.

“El trabajo todo lo puede”, dijo Landrith. “Algunas de estas personas no trabajaron un solo día en su vida”.

Hoy SOAR alberga a unos 45 individuos que trabajan en la planta embotelladora, en un negocio de limpieza de autos propiedad de uno de los miembros de la junta, en una compañía de techos y en una factoría de Leachco que produce almohadas para mujeres embarazadas vendidas en Babies R Us, Nordstrom y Bed Bath & Beyond.

“Es la mejor forma de hacer que se vuelvan a sentir bien con ellos mismos”, afirmó el presidente de la junta Duane Murray. “No hay nada mejor, ni más terapéutico, que levantarse y hacer lo que hace todo el mundo a diario”.

Vía Sin Embargo

Commentarios

comentarios

Al tope
Abrir Chat
1
Close chat
Hola gracias por visitarnos.

Empezar