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Carlos Vela luce más lejos de Europa que del retiro

Habla del futuro y de Europa con esa voz ida, con aquella vocecita de aquellos casi 17 años, y en el bolsillo un boleto de avión a Londres, en escala rumbo a Holloway, la fortaleza del Arsenal.

Sí, hoy en la ruta a los 33 años, Carlos Vela habla de regresar a jugar en Europa. Si con sus 17 años parecía un sueño hecho proeza, hoy, parece una travesura.

Apenas unas horas antes de una nueva recaída de una lesión muscular, Vela, antes del Juego de Estrellas de la MLS, en el cual no participó, habló a TUDN sobre un futuro que tiene el sabor amargo del pasado.

“Obviamente, extraño jugar en Europa, es mi último año (con el LAFC), y ya después veremos qué puede pasar. Puede ser (que regrese a Europa). Primero, recuperar la lesión en este momento tan complicado, pero con buena actitud, positivismo y esperar que cuando regrese pueda estar listo para ayudar al equipo, y buscar llegar a los playoffs”, dijo Carlos Vela.

Días después, lamentablemente, para él y la apuesta multimillonaria del LAFC, el reporte médico reacomodó escenarios. Una recaída y el temible diagnóstico. “Tomará semanas que regrese”, dijo el técnico Bob Bradley.

En el juego ante los WhiteCaps de Vancouver, estuvo sólo 16 minutos. Un dolor en el cuádriceps derecho se confirmó como una lesión mayor. No estaba listo para el Juego de Estrellas, y por la Ley Zlatan no pudo participar ante el Galaxy.

Se vino la recaída y quedó fuera de la convocatoria ante Sporting Kansas City. Y ahí sigue, entre algodones.

En el LAFC, tal vez como superstición, como cábala, ya no arriesgan fecha del regreso de Carlos Vela. Todo indica que podría reaparecer ante los Terremotos de San José el 25 de septiembre. “No vamos a precipitarnos”, ha dicho el mismo Bradley.

Entre agosto de 2019 y septiembre de 2021, El Bombardero totalizará cerca de 120 días de inactividad por lesión. Agosto es un mes cruel con el delantero mexicano. En 2019 se perdió casi tres semanas, y en 2020 se ausentó dos meses y 22 partidos. Este agosto de 2021, La Hiena perdió la mueca sonriente de nuevo, más allá de que en abril de este mismo año se ausentó tres semanas.

Evidentemente, con ese historial, al borde de los 33 años, Carlos Vela sólo puede hablar de Europa como un destino vacacional, especialmente, en su añorado San Sebastián, uno de los sitios privilegiados, en su momento pre-pandemia, del turismo mundial, en especial cierta zona de la playa de Guipúzcoa, donde los trajes de gala son idénticos a los de Adán y Eva.

El futbol de la MLS es puramente atlético. En ese balompié de expertos en rugby, un purista del balón como La Hiena, resalta como mosca en leche. Sus lesiones no han sido por violencia. Él está una milésima de segundo por encima de sus adversarios.

Pero, ¿volver a Europa? Cualquier balompié allá es intenso, mucho más intenso que el de la MLS. No se trata de rudeza, se trata de dinámica constante. Si en el futbol de Estados Unidos su cuerpo resiente esa actividad, ¿cómo reaccionaría su organismo bajo mayores exigencias?

En la MLS, puede sacar a pasear a sus perros en la cancha, y luego meterse al partido. En Europa, su velocímetro estaría dañado con anticipación.

El promotor de Carlos Vela debe estar enloquecido. En abril de este año, el jugador habló de su interés por emigrar a Australia a buscar donde soltar sus últimos años de futbol. Ahora, habla de regresar a Europa.

Desde fuera, lejos de esas entendibles fantasías a las que Carlos Vela tiene derecho de ponerles alfileres con banderitas en un caprichoso mapamundi futbolero, parece poco probable esta nueva travesía, a menos, claro, que el jugador esté dispuesto a hacer muchos sacrificios.

1.- Su salario. Difícilmente algún club le pagará los más de seis millones de dólares que gana por año en el LAFC. En Australia, por ejemplo, los mejor pagados, rondan los 2mdd. En España, lejos de los clubes importantes, en los cuales no habría interés, los salarios alcanzan los cuatro millones de dólares, pero para jugadores por debajo de 30 años.

2.- Su edad y la historia clínica mencionada. A los 33 años, edad en que llegaría a su nuevo destino, ha dejado de ser cotizable en Europa. Un futbolista que se ha perdido una treintena de juegos en dos años, por lesiones musculares, enciende las alarmas de cualquier departamento médico.

3.- Su propio credo. En su mejor momento con la Real Sociedad, el Atlético de Madrid quiso ficharlo por encima de Antoine Griezmann. Pero, El Cholo Simeone lo descartó al escuchar la filosofía de vida de Carlos Vela. “El futbol es mi trabajo, mi verdadera pasión es el basquetbol”. Cómo contratar un cómico para gerente de una funeraria.

Hay un punto a recordar también. Carlos Vela se ha dejado querer, pero demasiados remilgos pueden ser peligrosos.

Tuvo un pésimo año 2020. Desapareció de los libros de estadísticas y sólo cotizó en los libros de las nostalgias por lo hecho en 2019. Aún así, consiguió contrato por un año más que se vence en diciembre de 2021.

En las entrañas del LAFC analizan si renovarle contrato o dejarlo en libertad. No han recibido beneficios en proporción a la generosidad con la que han pagado. Públicamente, el club habla de su interés en retenerlo, pero una oferta jugosa, sustanciosa, no ha llegado al buzón de Carlos Vela.

Así que en el LAFC también saben jugar con cartas marcadas. Vela podrá hablar de Australia o de Europa, pero el club no hará un movimiento dramático, hasta que no vea al delantero mexicano consistente en las canchas, en el marcador, en los resultados, y en la promesa hecha: “Me quedo a ser campeón (con el LAFC)”.

Carlos Vela, quien debutó oficialmente con el Salamanca, en noviembre de 2007, no ha sido campeón con ningún club. Su único título, que ya peina canas, fue el espectacular campeonato del mundo Sub 17, en Perú, venciendo a Brasil.

VÍA ESPN

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