Porfirio López

Herencias que resolver para el próximo gobierno local

El próximo gobierno municipal que encabezará el empresario de la industria de la construcción David Armando Medina Salazar tendrá que lidiar con herencias gubernamentales que se han acumulado en los últimos trienios. Básicamente en orden de lista se puede anotar 1) la seguridad pública, 2) la profesionalización del servicio público, 3) la generación de empleo, 4) el ordenamiento y saneamiento financiero de Dirección de Agua Potable y Saneamiento y 5) la transparencia y rendición de cuentas.

El primer punto tiene que ver con una problemática que lleva más de una década. Ya se sabe que el cuerpo de seguridad pública carece de infraestructura a pesar de acceder a un subsidio presupuestal federal y que no hay policías ni patrullas suficientes para recorrer, inhibir y prevenir diversos delitos que a diario se cometen.  Al día de hoy se tiene una escalada de delitos como el robo a casa habitación y una serie de homicidios dolosos que han vuelto a crear zozobra y miedo en amplios sectores de la población y también hay que anotar que la imagen de algunos elementos policíacos se encuentra deteriorada.

El próximo presidente acompañado de su cabildo tendrán una tarea urgente en el tema de la seguridad pública una vez que tomen las riendas de la administración pública local, de ello dependerá el éxito o el fracaso de la administración de David Medina dadas las circunstancias que tiene hoy el municipio tanto en su entorno urbano como en las áreas rurales, ejidales e indígenas.

El segundo punto tiene que ver con la integración de la administración pública local. Formar gobierno es lo más complicado para un presidente, porque en la mayoría de las ocasiones le gana la tradición y se le nubla la razón. Generalmente lo que hace el presidente local es ceder posiciones de poder y decisión a quien lo apoyó en la campaña electoral o le otorga dependencias a quien le hizo favores. Esa práctica común tiene como resultado malas decisiones y pésimas acciones de gobierno. Lo ideal para formar un buen gobierno local y tener buenas prácticas de poder público es reclutar perfiles para un puesto público, hacer evaluación constante, mostrar competitividad, pedir resultados, medir la eficacia y la eficiencia del servidor público.

El sistema de botín o el gobierno de cuates tan presente en el gobierno local es un cáncer que se debe desterrar o al menos intentar limitar para tener un ejercicio gubernamental local profesional y no un servicio público basado en lealtades o zalamerías que no ayudan a la racionalidad pública, lo cual tiene un impacto negativo tanto en el gobernante en turno como en la percepción del ciudadano.

El punto tres tiene que ver un tema socorrido en el municipio en los últimos años. En la última década el municipio en su área urbana ha crecido, se han fundado nuevas colonias, fraccionamientos populares, de clasemedieros y de zonas denominadas residenciales y asentamientos humanos irregulares han brotado por doquier, todo ese coctel de infraestructura habitacional ha traído consigo la complejidad de la generación de empleo en la ciudad. A ese crecimiento urbano desordenado hay que sumarle la movilidad que tiene la ciudad, cuando uno ve todo eso en su conjunto es cuando salta a la vista el tema de la empleabilidad de las personas. Dónde se van a emplear, en qué se van a emplear, cuánto van a ganar, con quién viven, qué nivel de educación tienen, qué seguridad social tienen y quiénes dependen de ellos.

En esa sintonía el municipio tiene que hacer esfuerzos coordinados con su clase empresarial y con otros sectores de gobierno para procurar el bienestar social y la empleabilidad de miles de familias que día a día tienen que llevar alimentos a su casa. Si un padre o madre de familia tiene acceso a empleo existen menores posibilidades de que estallen otros problemas como robos, violencia criminal, deserción escolar o consumo de sustancias ilícitas, por ejemplo.

El cuarto punto tiene que ver con un problema que ha ido creciendo conforme pasan las administraciones locales. La última que ya está en sus semanas finales había presumido durante los tres años anteriores que el problema sindical de la Dapas se había resuelto, que había ahorros y que nunca se iban a reinstalar los trabajadores afines al dirigente gremial Alejandro Ballesteros Corona. Nunca fue así y hoy esos obreros están de regreso en las instalaciones. El próximo gobierno le corresponde sanear las finanzas del organismo, trabajar con indicadores de transparencia, colocar a una persona capaz de conciliar intereses y entregar resultados. En la dirección del organismo paramunicipal se requiere un funcionario público eficaz y eficiente que muestre capacidad para la gestión del agua. Si el presidente electo se empeña en colocar a sus amigos de campaña electoral ya sabemos cual será el desenlace administrativo y financiero del organismo local.

Por último, el gobierno local que encabezará David Medina debe procurar ir por más transparencia y rendición de cuentas sobre todo en el tema de las licitaciones, adjudicaciones de obra pública, pago de laudos laborales, perfiles de funcionarios y declaración de bienes. El gobierno que está por irse venía trabajando gradualmente en esa dirección. Había presumido de un gobierno local de datos abiertos, los informes de gobierno están alineados conforme los Objetivos de Desarrollo Sostenible, los documentos oficiales en la materia así lo consignan. Lo que se espera es que el próximo presidente y su cabildo sepan y conozcan del tema y que coloquen a un director de transparencia municipal que sea profesional del tema para que no convierta la transparencia y la rendición de cuentas en una cueva inexpugnable. Si estos cinco puntos se consolidan entonces se podrá decir lo que prometió el presidente electo Medina Salazar “le vamos a dar otra cara a la política en Ciudad Valles”. Veremos.

 

 

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