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SIDA, mal del estigma

En San Luis Potosí existen alrededor de 900 pacientes en control y seguimiento por VIH – SIDA, de los cuales  se contabilizan alrededor de 100 casos en la Huasteca (oficialmente), aunque Organismos No Gubernamentales aseguran que la cifra rebasa los 300 tan sólo en esta región. Según la Secretaría de Salud en el Estado, las 900 personas reciben tratamiento en las unidades especializadas (tres en todo el Estado, una de ellas para pacientes pediátricos).

La tendencia en personas infectadas por el VIH hace cuatro años era del 70 por ciento en varones y el 30 en mujeres. A la fecha se contabiliza un 60 – 40 por ciento, aunque la enfermedad prevalece todavía en hombres; pero que involucra a niños de todas las edades, y jóvenes entre los 24 y 35 años de edad.

En base a los reportes que se tienen de las tres jurisdicciones sanitarias que corresponden a la Huasteca (V, VI y VII), uno de los factores de mayor riesgo lo representan la llegada de connacionales, temporadas vacacionales (con las visitas sobre todo en época decembrina) y emigraciones temporales por trabajo sobre todo hacia estados fronterizos, o a la Unión Americana).

Aunque muchos han sido los esfuerzos por llevar una información que concientice a las personas sobre el cuidado en sus relaciones sexuales y de la importancia de ser fiel a su pareja, también la ignorancia en el tema en algunas zonas ha condenado a las cifras a seguir en aumento.

Como parte de las acciones para el control de la infección de VIH y el SIDA, desde el 2013 se implementaron estrategias para la detección oportuna del virus, mediante campañas de información y la aplicación de pruebas rápidas, que de manera anual se ponen a disposición y alcance de la población de manera gratuita, a través de campañas  públicas.

En la Huasteca, la preocupación más reciente es hacia las comunidades rurales, donde el aumento por infecciones de VIH se han tornado de la población en general hasta de un 20 por ciento o más, derivado a la promiscuidad arraigada, aunado al bajo impacto que han tenido los programas de información en aquellas zonas.

Sin duda, uno de los principales obstáculos es el estigma y prejuicios en torno a temas de sexualidad, más aún, cuando se trata entre padres e hijos o basados en relaciones homosexuales.

Tan sólo en Ciudad Valles, hubo dudas por parte de las autoridades municipales hace dos administraciones, para aceptar la presencia de homosexuales en la plantilla laboral del Ayuntamiento. Hoy en día, se ha dado la apertura para que homosexuales ocupen funciones en las diferentes áreas del Gobierno Municipal, y se han reducido los estigmas o prejuicios.

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